lunes, 25 de febrero de 2013

La moda de ser borde.

Hoy quiero hablar de una tendencia que he ido observando de un tiempo a esta parte. Están surgiendo comportamientos en la blogosfera con los que no estoy de acuerdo. Hablo, en esta ocasión, de esas reseñas destructivas en plan "voy a ser lo más jodidamente irónico que pueda para lucir mi vocabulario" y que no tienen en consideración los sentimientos de las personas que hay tras la obra (editores, ilustradores, autores, etc.). 

Todo se puede decir, pero hay formas, 

y esa, desde luego, no es la adecuada. Si algunos tenéis un lado bravucón y sarcástico, utilizadlo, pero en una novela, un poema, un relato, una tira cómica o un ensayo, vuestro diario o la lista de tareas pendientes, no machacando con saña el trabajo que tanto esfuerzo le cuesta a otros.
Y sí, frase de mi cosecha ^^

Pensaréis: "¿Te ha pasado algo?" Pues no, la verdad es que no es por mí (al menos de momento), pero me ha salido la vena reivindicativa. Lo que ocurre es que lo veo en demasiadas ocasiones: entradas cuyo título ya apunta maneras y "reseñas" con muchos colorines que resaltan, no la historia ni los personajes, sino las "gracietas" del bloguero de turno que ha decidido jugar con la ilusión del autor para crear polémica e inflar su número de visitantes (algunos deben de creer que por cada uno suman  un billete más en una cuenta en Suiza o algo así). 
Esperemos que solo sean piedras en el camino y no cimientos de un nuevo panorama Blogger, porque si no, apaga y vámonos.