martes, 13 de octubre de 2015

Escritores: ¿De mapa o de brújula?

Personita: ¿Y tú qué clase de escritor eres?
Yo: Uhm...de los que escribe, no sé. Jajaja.
Vale, soy muy un poco tonti LOL a veces
Personita: Ya, pero ¿en qué grupo te englobarías?
Yo: Uhm... *risas*
Me siento como si fuera el preludio de una batalla y tuviera que elegir bando...
Se habla siempre de dos tipos de escritores, una división que responde a los hábitos de escritura:

1. Escritores de mapa: aquellos que antes de ponerse a escribir organizan un esquema con los capítulos, fichas de personajes, línea temporal de acontecimientos, etc.
2. Escritores de brújula: quienes se dejan llevar por la inspiración y solo esta les guía.

Yo siempre digo que pertenezco a un tercer grupo:
3. Escritores de cayado: los que cabalgamos a lomos de las musas parte del camino, teniendo que explorar el terreno la otra mitad. Los que vamos por impulsos, pero entre estos apuntamos cuanto nos pueda ser de utilidad, y los que, además, una vez recorrido el sendero de la inspiración, ya comenzamos a conocer atajos, aunque alguna vez estos los pasemos de largo y acabemos frente al temido monstruo del folio en blanco.
Soy de los que empatizan con los personajes, me pongo en su lugar aunque su postura difiera de la mía. Vivo sus alegrías y sus penas. Río, lloro, me enamoro y siento mi corazón hacerse añicos.
No concibo la escritura como algo frío, aséptico; necesito empaparme de los sentimientos de los personajes, de la atmósfera que los rodea; vivir su historia, sentirla como propia. Es por ello que a veces termino con resaca emocional, eso es lo que me ha ocurrido con mi última novela: Oh My Gothess. He ahondado tanto en los personajes, en sus historias personales, que  ha dejado una marca indeleble en mí. Tengo ganas de que por fin la leáis completa.
Como Nessa (protagonista de Oh My Gothess) dice:

"La escritura es el oxígeno de nuestras almas. Si no escribiéramos, los resquicios de cordura que conservamos perecerían ahogados en nuestros propios delirios."

¿Y vosotros, sois de mapa, de brújula o, como yo, de cayado y mochila?